LAS SOCIOLOGÍAS Y LA LIBERACIÓN VASCA


      1.----------------- INTRODUCCIóN

      Uno de los problemas más agudos al que se enfrentan l@s oprimid@s es el de producir ell@s su propio pensamiento. Pensar por sí y para sí mism@s, sin depender de lo que dicen amos, señores, burgueses, curas, maridos, padres, militares, ocupantes, periodistas, catedráticos, invasores... hacerlo así, es uno de los logros más difíciles, y una de las primeras y urgentes necesidades de cualquier proceso emancipador, sea individual o colectivo, de género, nacional o de clase, insignificante o importante. No es sencillo ni fácil ser independiente en lo que se piensa y dotarse de los recursos intelectuales que sustentan ese pensamiento. Es una tarea inacabable porque la realidad siempre está en movimiento expansivo y por ello todo pensamiento estancado es un pensamiento fosilizado, y porque, además, el pensamiento independiente es objeto de especial vigilancia, acoso, cerco, atosigamiento, denigración y, llegado el caso, ataque represivo, de modo que siempre ha de estar en movimiento de avance como mejor forma de defenderse de esas presiones oficiales en contra.

      Estas dos características elementales, además de otras que no podemos reseñar, son inseparables de la materialidad de la existencia humana. Son componente internos de esa materialidad, y muy especialmente de las formas histórico-concretas en las que las colectividades humanas, las formaciones económico-sociales, generan, estructuran, practican y expresan sus diversas contradicciones. No se entiende nada, absolutamente nada, de la historia conocida del pensamiento humano, al margen de la pugna unas veces soterrada y latente, otras veces abierta y visible entre los mecanismos de control del pensamiento y las ansias de independencia de pensamiento. Y conforma las colectividades humanas han ido aumentando en complejidad, también se ha complejizado y ampliado esa pugna. Como veremos, desde mediados del siglo XIX su amplitud, virulencia y ferocidad no han hecho sino multiplicarse. Las sociologías no se han librado de esta tendencia sino que, a la contra, muchas de ellas han sido directamente ideadas con el objetivo de afianzar el sistema dominante y sus mecanismos de control. El resto, las menos, han intentado con desigual voluntad y fortuna ayudar a la emancipación humana.

      La pugna entre el pensamiento de orden, opresivo y autoritario en última instancia, y el emancipado y crítico, se libra actualmente en Euskal Herria con intensidad inusitada. Por un lado, la maquinaria de inculturización, dogmatización y tergiversación que poseen los Estados español y francés, tiene sus calderas a plena potencia para detener la emancipación vasca. Por otro lado, ésta, que ha dado un salto cualitativo en primavera-verano de 1998, avanza hacia nuevos horizontes de libertad nacional, conquistas sociales y superación de opresiones históricas. Las sociologías que se practican hoy en Euskal Herria viven inmersas en esa pugna, optando por un bando u otro, por la opresión o por la emancipación. Nunca es viable eso que llaman "neutralidad científica" en las prácticas sociológicas, y menos aún en la actualidad. Por tanto, es imprescindible posicionarse.

      Debe, además, ser un posicionamiento que se sustente no sólo en la denuncia de la práctica liberticida del poder sociológico dominante, con sus diversas caretas, sino que además ha de bucear hasta las raíces históricas del conflicto para, así, descubrir sus constantes y elaborar una alternativa precisa. En la lucha de ideas, que es una parte esencial de la lucha de prácticas, hay que valorar con especial insistencia todo lo relacionado con las constantes que se arrastran desde hace tiempo porque no puede existir pensamiento propio de l@s oprimid@s si a la vez no éstos no construyen su propia historia de acción y de pensamiento. En el caso vasco, semejante necesidad es innegable y urgente.

      2.- LA PRIMERA FASE Y LA PRIMERA CRISIS

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